Los industriales orureños expresaron ayer su preocupación por el contrabando y esperan que con el acuerdo suscrito con la Aduana Nacional se logre frenar el ilícito, el sector señaló que solo en la pandemia ingresó al país mercadería ilegal valuada en $us 3.500 millones, los que deriva en una pérdida de $us 2.000 millones a los empresarios legalmente establecidos en el territorio.

El gerente de la Cámara de Industrias de Oruro, José Peñaranda, advirtió que el contrabando pone en duda la estabilidad laboral de al menos 150 mil trabajadores en Bolivia.

“El contrabando que ingresó a Bolivia en seis meses representa el 10 por ciento del Producto Interno Bruto de Bolivia, representa un perjuicio de 2.000 mil millones de dólares para el sector industrial que dejaría de producir y un perjuicio muy grande en la estabilidad laboral”, sostuvo.

El acuerdo suscrito con la Aduana consiste en cruzar información seleccionada y la recepción de denuncias para generar acciones conjuntas.

FIDES ORURO