Vecinos del Distrito 10 del municipio de Potosí agredieron ayer a funcionarios de funerarias y apedrearon ataúdes que pretendían ser enterrados en el nuevo cementerio Covid-19 ubicado en inmediaciones de la zona Carachipampa.

La vicepresidenta de la Asociación de Empresas Funerarias, Aralí Alván, reportó que los actos violentos fueron propiciados por vecinos contra trabajadores de funerarias a cargo de cumplir con los entierros bajo los protocolos de bioseguridad establecidos para la sepultura de víctimas Covid-19. Los dolientes también fueron agredidos.

“Han venido personas a agredir funcionarios, dolientes indicando que no iban a permitir que se haga los entierros (…) lo que más nos preocupaba era que se ha logrado enterrar algunos decesos pero otros no”, aseveró.

Se informó que varios ataúdes se fueron abandonados en el lugar.

FIDES POTOSÍ