El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Guillermo Aponte, afirmó ayer que como consecuencia de la pandemia del Covid-19 las proyecciones del nivel de crecimiento económico a nivel mundial son negativas y Bolivia no es la excepción. Se espera que la interrupción de actividades por la cuarentena derive en una contracción económica en esta gestión.

Las proyecciones del Producto Interno Bruto (PIB) para el próximo año se encuentran en incertidumbre por la evolución futura del número de contagios de Covid-19.

“En el caso de Bolivia, las autoridades han realizado importantes esfuerzos para paliar los efectos negativos de la pandemia”, afirmó el presidente del BCB a tiempo de indicar que es difícil prever si se registrará crecimiento del PIB.

Según fuentes consultadas por Aponte como el Banco Mundial (BM), Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se prevé una contracción para la economía boliviana del mismo modo que para los países de la región producto de los efectos del Covid-19.

“Según el BM, el crecimiento que se preveía para el 2020 era del 3% y sin embargo luego del Covid las perspectivas del crecimiento fueron modificadas a mostrar una tasa de decrecimiento del 5.9%”, superior a la del FMI que vaticinaba un crecimiento negativo del 2.9% y similar a la del Cepal que era del -3%.

El regente del BCB, aseveró que desde la pasada gestión el país registraba una tendencia de decrecimiento en los datos de crecimiento interanual del PIB en el cuarto trimestre del 2019 hasta de un 1.0% agravada por los conflictos sociales de octubre y noviembre.

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