Tras los incidentes violentos que se vivieron ayer en la frontera con Chile donde cientos de ciudadanos provenientes del país vecino intentaron ingresar por la fuerza al territorio, la policía decidió desplegar más efectivos para coadyuvar con las tareas del ejército que redobló los controles en Pisiga.

El Comandante Departamental de la Policía, Cnl. Miguel Cárdenas, informó que se realizan controles y patrullajes a lo largo de la frontera nacional, “no vamos a permitir que ciudadanos ingresen evadiendo los puntos de control autorizados”.

Ayer al menos unos 300 connacionales amenazaron con ingresar a Bolivia y enfrentar a los efectivos militares si impedían su paso, ante esta situación, las fuerzas del orden se unieron y protegieron con escudos el punto fronterizo, posterior a ello una turba enfurecida atacó con piedras a los militares quienes al percatarse que se intentó robar un fusil del ejército procedió a responder con gas lacrimógeno.

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