El informe cuenta con 95 páginas y fue entregado al Gobierno transitorio de la presidenta jeanine añez, la auditoría técnica que realizó la Organización de Estados Americanos (OEA) a las elecciones nacionales del pasado 20 de octubre revela varias irregularidades; Los sistemas de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares y de cómputo definitivo estuvieron viciados, existieron irregularidades y falsificaciones en el llenado de actas electorales, la deficiente cadena de custodia no garantizó que el material electoral no haya sido manipulado y/o reemplazado, las actas del cómputo no son confiables. No obstante, del análisis detallado se destaca que las actas ingresadas en el último 4.4% tienen un número llamativo de observaciones, la tendencia mostrada en el último 5% del conteo es altamente improbable.

El equipo auditor de la OEA detectó una manipulación dolosa de los comicios en dos planos;

A nivel de las actas, a partir de la alteración de las mismas y la falsificación de las firmas de los jurados de mesas. A nivel del procesamiento de los resultados, a partir del re direccionamiento del flujo de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas. A ello se suman irregularidades graves, tales como la falta de resguardo de las actas y la pérdida de material sensible.

Los hallazgos detallados revelan, asimismo, la parcialidad de la autoridad electoral. Los vocales del TSE, quienes debían velar por la legalidad e integridad del proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral.

Debe tenerse en cuenta que este ha sido un ejercicio de auditoría acotado, tanto en el tiempo del que se dispuso como en relación con los componentes del proceso que fueron analizados. Excede a este informe lo ocurrido en la etapa pre electoral y los hallazgos de la Misión de Observación de la OEA respecto a la inequidad de la contienda y el accionar del TSE en la fase anterior a los comicios.

No obstante, los hallazgos son contundentes. El equipo auditor no puede ignorar el conjunto de manipulaciones e irregularidades observadas a través del trabajo en terreno y del análisis de las más de 200 denuncias8 y comunicaciones con información que se recibieron. Hacerlo sería un acto de suma irresponsabilidad y supondría incumplir el mandato asumido al momento en que se aceptó realizar la auditoría.

El margen de victoria en primera vuelta es mínimo si se lo compara con el volumen de las manipulaciones y alteraciones detectadas. A continuación, se presenta la evidencia incontrastable de un proceso electoral minado de graves irregularidades, y del accionar de un tribunal que atentó contra la transparencia e integridad de los comicios. Es sobre la base de esta evidencia que se reitera la imposibilidad de validar los resultados de la elección de octubre.

 

RadioFides/La Paz