El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró este domingo, en entrevista con medios estatales, que bloquear, evitar que la gente salga a trabajar y preste su servicio es dictadura, las declaraciones las realizó un día después de que el presidente Evo Morales anunció el cerco a las ciudades. Además dijo que la convocatoria a una toma de instituciones es una conspiración golpista que tiene como mecanismo la confrontación racial.

“Bloquear, ir a agredir al que quiere trabajar, al que quiere vender, al que quiere prestar un servicio, al que quiere desarrollar su vida cotidiana, eso es dictadura”, dijo Romero, tras relata lo que anoche le decía un empresarios cruceño que quienes “hablan de dictadura, quienes tienen amordazado al pueblo, quienes no le dejan circular, quienes no le dejan salir de su casa, quienes no le dejan abrir su negocio, su venta para trabajar, esos hablan de dictadura, eso es dictadura”.

El presidente del Estado, Evo Morales, anunció ayer un cerco a las ciudades para hacer respetar su triunfo en las elecciones generales.

“Más  bien en las ciudades dejen de perjudicar con paros, si quieren paro, no hay problema,  nosotros vamos a acompañar con cerco a las ciudades, para hacernos respetar, a ver si aguantan”, dijo.

El ministro aseguró en tono molesto que la convocatoria a la toma de instituciones el día de mañana, “esa es una conspiración golpista, ese es un golpe de estado puro, esa ya no es una acción democrática, entonces sáquense la careta, preséntense como son, son unos fascistas, son unos antidemocráticos y son racistas que nos están atacando”

En su criterio, como en el caso boliviano no pueden desarrollar un golpe instituciones porque no tienen el  control de las instituciones, “entonces ¿cuál es el mecanismo de golpe que han elegido? la confrontación racial, la violencia para desestabilizar el régimen”.

Ratificó que se debe realizar una auditoría a los resultados de las elecciones y si se demuestra que hay fraude entonces ir a la segunda vuelta. “Si no se quiere la auditoría es que se quiere desestabilizar y se está en una estrategia golpista”, sostuvo. Para él, lo han dicho los denominados cabildos en Cochabamba y Sucre pues ya no les interese la segunda vuelta, ni la auditoría, ya nos les interesa las elecciones mismas porque “están llamando gente a venir a La Paz para mañana, para confrontar, dice que van a tomar las instituciones públicas”.

También criticó a los criterios que emitió la Misión de Observadores de la OEA y dijo que “ningún organismo externo tiene derecho a adelantar criterio político y si alguien lo ha hecho en afinidad con algunas vocerías de la derecha nosotros somos un Estado soberado que nos regimos por una Constitución”.

Radio Fides/La Paz