Los tres pequeños huérfanos del último caso de feminicidio que ha conmovido a la población fueron rescatados de una comunidad potosina y trasladados a Oruro para estar con la familia materna. Se trata del caso en que el padre de los niños mató a golpes a su mamá y luego se inmoló utilizando dinamita.

Las dos niñas: de 2 y 9 años, y el niño de 7, fueron rescatados por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Oruro tras arduas gestiones que se efectuaron en la población potosina de Caripuyo, donde se encontraban en poder de la familia paterna.

La directora de Igualdad de Oportunidades del municipio orureño, Carmen Miranda, informó que la situación de estos niños era de total indefensión al estar con la familia de quien fue el victimador, tomando en cuenta además que la ley es clara en torno a casos como este.

“En caso de existir un feminicidio sin la necesidad de requerimiento fiscal o de una orden judicial los niños huérfanos, en este caso de la madre, deben permanecer al resguardo de la familia materna”, indicó.

No fue fácil el rescate porque se presentaron varias dudas producto del desconocimiento de las normativas por parte de las autoridades del lugar; sin embargo se impuso la racionalidad y los pequeños han sido traídos a Oruro de donde era la mamá, para quedar en custodia de la familia materna.

Este es un caso al que se le hará seguimiento, porque los pequeños requieren de mucho apoyo psicológico tras haber sido testigos de cómo su padre mató a golpes a su mamá y luego se inmoló utilizando dinamita. Un trauma que seguramente les dejará profundas secuelas.

Radio Fides/Oruro

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