La Paz inauguró este jueves la feria de la Alasita en un acto que contó con la presencia del vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, la ministra de Culturas, Wilma Alanoca y el presidente del Concejo Municipal de la ciudad, Pedro Susz, pero tuvo la ausencia del alcalde, Luis Revilla.

«Hoy estamos frente al Ekeko, a los artesanos, la Alasita y eso es lo que somos, esta feria es lo que somos los bolivianos, aquí están nuestras raíces, nuestras ilusiones y nuestras esperanzas. Cuando uno pregunta que es Bolivia, pues esto es los que somos», dijo García Linera.

García Linera comprometió la construcción de un museo dedicado al “Ekeko”, en un predio de 200 metros cuadrados que fue donado por la Alcaldía de La Paz.

Susz comunicó que la ausencia del alcalde Revilla fue por estar atareado  por resolver el problema de la acumulación de basura que aqueja a la ciudad de La Paz.

La Feria de la Alasita (cómprame en aimara) es un evento donde se vende miniaturas, con la esperanza de que se conviertan en realidad.

La feria comenzó en 1781, cuando el gobernador o intendente de La Paz, José Sebastián de Segurola, ordenó celebrar una fiesta anual en honor a la deidad denominada Ekeko, en agradecimiento porque la ciudad se salvó del cerco indígena de Túpac Katari.

LA PAZ/

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