El presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera participaron en un acto en la ciudad de Sucre en el que se le entregó a Evo el bastón de mando de la Nación Quechua, a una semana de las elecciones primarias.

«Estas concentraciones no es a pedido de Evo ni Álvaro, espontáneamente se concentran en toda Bolivia (…) frente a tantas mentiras de la derecha. Como una rebelión ante la derecha que con mentiras quiere confundir al pueblo boliviano», manifestó el presidente.

Morales aseguró que el MAS ganará las elecciones y vaticinó una «paliza a la derecha» en las primarias. La mayoría de los partidos y alianzas políticas de la oposición adelantaron que participarán de manera simbólica en el proceso electoral, con el porcentaje mínimo de votantes que les permitan participar en las elecciones generales de octubre, para mostrar su rechazo al proceso que consideran inútil, ya que solo se presentó un binomio por cada partido o alianza.

«Hemos empezado con más de 50 por ciento, hemos estado con más del 60 por ciento y mi gran deseo es este nuevo, últimos cinco años para mí, quisiera más del 70 por ciento. Eso está en nuestras manos, es tarea de todos», manifestó.

«El 2005 solo teníamos discurso, qué podíamos informar, no teníamos resultados de gestión. Ahora tenemos discurso antiimperialista, antineoliberal, pero también ahora tenemos tantas cosas que informar gracias al pueblo boliviano. Además de eso tenemos Agenda 2025, tenemos liderazgo, que más nos falta, solo es unirnos más», añadió.

Morales pidió mantener la unidad de las organizaciones sociales para encarar los próximos comicios. «Nuestras responsabilidad también es recuperar si algún hermano está confundido, si alguna hermana está confundida; cómo explicar con tantos resultados que tenemos», complementó.

SUCRE/Agencias

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