El policía jubilado Fabricio Queiroz, considerado el pivote del caso «Bolsogate» sobre transferencias de dinero dudoso, negó categóricamente ser un testaferro de la familia del presidente electo Jair Bolsonaro.

«No soy un naranja (testaferro, ndr), no soy un naranja, soy un trabajador», declaró Fabricio Queiroz, en la entrevista concedida al canal SBT con la cual reapareció en públido después de varias semanas de estar con paradero desconocido.

Queiroz pidió disculpas a la familia Bolsonaro y prometió presentarse ante la Justicia, posiblemente este viernes, tras no acatar dos citaciones de la Procuraduría.

La entrevista causó repercusión en el medio político y entre periodistas, cuando restan sólo cuatro días para que asuma el mandatario electo y excapitán del Ejército Bolsonaro.

Fuentes militares dijeron, bajo condición de anonimato, que la entrevista de Queiroz no estuvo a la altura de las expectativas que ésta había generado.

Según esos militares consultados por el portal de noticias G1 el policía jubilado y amigo de Bolsonaro no dio precisiones sobre el origen de las altas sumas de dinero detectadas en su cuenta bancaria y que dieron origen a este caso que comienza a tener las dimensiones de un escándalo.

Queiroz fue investigado por el fisco debido a que en su cuenta bancaria hubo movimientos «atípicos», entre los cuales apareció un depósito para Michelle, la esposa del presidente electo.

«Quiero pedir disculpas a la familia a Bolsoanro, a Michelle, la (futura) primera dama, por haber expuesto su nombre, ella no hizo nada errado porque el cheque es mio», afirmó el policía que está en la mira de los investigadores de la causa Lava Jato, pero no fue acusado de ningún cargo. «Yo soy una persona de negocios, hago dinero, compro y revendo autos, me gusta mucho comprarle autos a las aseguradoras, compraba un autito y lo mandaba a arreglar», dijo Queiroz en entrevista al canal SBT.

Queiroz fue empleado durante una década del diputado Flavio Bolsonaro, hijo de Jair, en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

RIO DE JANIERO, BRASIL/Agencias

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