El presidente Evo Morales justificó el martes la adhesión de los altos mandos de las FFAA al proceso de cambio y aseguró que ahora «las FFAA son del pueblo» y que la derecha y los opositores quieren que la entidad militar siga sometida al imperio norteamericano como en el pasado.

El Jefe de Estado aseguró en la población de Toledo, Oruro, donde entregó un puente vehicular, que antes de su gobierno, los comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía debían tener aval de la Embajada de Estados Unidos, que prácticamente designaba a esas autoridades para que cumplan su función «bajo la doctrina norteamericana».

El lunes, los nuevos comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana, Williams Carlos Kaliman Romero y Rómulo Luis Delgado Rivas, respectivamente, posesionados por el presidente Morales, se declararon “soldados defensores del proceso de cambio”. Estas designaciones causaron malestar en ambas instituciones y también generaron críticas de la oposición.

Ante estas críticas, Morales dijo que «cuando dicen (que) las Fuerzas Armadas están sometidas al gobierno, ellos quieren que las Fuerzas Armadas estén sometidas al imperio norteamericano. Eso no va a ver, porque las Fuerzas Armadas ahora son del pueblo», remarcó al saludar que en las nuevas promociones de oficiales existe un gran número de militares y policías con apellidos indígenas, como no ocurría en el pasado.

El Primer Mandatario aseguró que en su gobierno ha cambiado la dignidad de las Fuerzas Armadas, al recordar que, en los primeros años de su gestión, cuando llegaba a las poblaciones, sobre todo a El Alto, acompañado de uniformados, los niños se asustaban y hasta lloraban.

«Claro, después de la masacre de octubre de 2003 quedó en la cabeza, en la mente de los niños (esa imagen)», remarcó al asegurar que en la actualidad los niños y la población reciben con cariño a los uniformados porque participan en los programas sociales, sobre todo cuando pagan el Bono Juancito Pinto, destinado a evitar la deserción escolar, y «hasta les dicen tío».

El jefe de Estado aseguró que, por esa razón, «la derecha seguramente quiere que las Fuerzas Armadas sigan sometidas al imperio norteamericano, que obedezcan a EEUU, a la embajada».

Explicó que tiene una «buena relación» con las Fuerzas Armadas, no solamente porque la Constitución establece que el presidente del Estado es el Capitán General de las Fuerzas Armadas, sino porque se reúne todas las semanas con el Alto Mando Militar para debatir programas para el desarrollo de Bolivia y para escuchar las demandas de ese sector.

ORURO/Agencias

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