El gobierno de Andrés López Obrador acordó, con apoyo de sindicatos y empresarios, un aumento de 16% al salario mínimo en casi todo el país y del doble en la zona fronteriza con Estados Unidos.

Se trata del mayor aumento en 23 años, en lo que fue definido como un «acto de justicia» para los trabajadores más pobres de México, aunque el mandatario llamó a «actuar con cautela» pues señaló que «no se trata de aumentar el salario por decreto» ni de «actuar de manera irresponsable».

El alza estará vigente a partir del próximo 1 de enero próximo y apunta a restituir el alicaído poder de compra de un amplio sector de mexicanos, castigados por una política de restricción de sus estipendios que a juicio de expertos es el principal factor de la creciente brecha entre ricos y pobres en el país.

La tripartita Comisión Nacional de Salarios Mínimos, integrada por organizaciones laborales, de hombres de negocios y del gobierno, convino el aumento.

Según el acuerdo, habrá una nueva «Zona Económica Salarial» ubicada en los 25 kilómetros inmediatos a la frontera norte con Estados Unidos y algunos colindantes en los cuales regirá un aumento del 100%, con el fin de frenar la emigración.

La percepción mínima será ahora de 102,6 pesos (unos 4,5 dólares) y de 176,7 pesos (unos 9 dólares) en la frontera norte, a partir del próximo año.

Ante capitanes de empresa y líderes de las principales centrales obreras, el mandatario dijo que el incremento «es un acto de madurez política, de mucha responsabilidad, de conciliación, que da confianza para seguir adelante y mejorar las condiciones económicas, sociales y laborales en el país».

López Obrador, el politólogo de 65 años que asumió el pasado día 1, afirmó que este incrementó «ayudará mucho a la economía y beneficiará a todos», al agradecer al sector empresarial que haya sido «pieza clave» en la aprobación de esta medida.

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO/Agencias

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