“Veo la sentencia en mis manos que más que una sentencia condenatoria de privación de libertad es una sentencia de muerte en vida y escucho las declaraciones de esta juez y no puedo contener las lágrimas y la rabia e impotencia de cómo destruyeron mi futuro, mis anhelos, mis sueños”, escribe en una carta el médico Jhiery Fernández, sentenciado a 20 años sin prueba alguna.

En la misiva manuscrita, difundida hoy por la Red ATB, identifica al Fiscal General del Estado Plurinacional, Ramiro Guerrero, como autor intelectual de la injusticia que sufre.

“A través de esta carta, como único medio que tengo para gritar y denunciar mi indignación contra todo el sistema judicial y los fiscales encabezados por el autor intelectual de este horrendo crimen que se dio a la luz en ése audio, el fiscal general Ramiro Guerrero y sus autores materiales Susana Boyán Tellez y Edwin Blanco Soria”, señala.

Fernández, inculpado, acusado y sentenciado sin prueba alguna por una violación que nunca se produjo en el caso Bebe Alexander, remitió su carta a la consciencia pública dos días después de la difusión de un audio en el que una de las juezas que lo sentenció, Patricia Petrona Pacajes Achu, confesó que su tribunal condenó a un inocente.

En la misiva también indica que en cada audiencia pudo ver “el servilismo de un par de fiscales” que a toda costa buscaban a un culpable, una sentencia y no así la verdad. “Veía cómo acusaban, mentían y se valían de los recursos más bajos para construir o destruir mi inocencia”, agrega.

En su criterio, quienes deberían estar presos son los jueces y fiscales que articularon la injusticia en su contra y “son un peligro para la sociedad”.

“Denuncio el manoseo y la profunda nausea a todo el sistema judicial, en especial a todos los jueces que intervinieron en mi caso tanto en la etapa preparatoria y posteriormente en el juicio oral, Petrona Pacajes, Roberto Mérida, Gladys Guerrero, jueces coautores”, subraya, en su carta.

Además, Jhiery Fernández exhorta y pide ayuda a las instituciones, personas y ciudadanos de a pie que defienden derechos humanos a buscar el valor justicia.

LA PAZ/Con datos de Rimay Pampa

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