El Ministerio Público en Pando, presentó la imputación formal contra el Teniente Coronel del Ejército Jaime Erick Herrera y el Suboficial Javier Manuel Cordero por presuntos delitos de lesiones graves y leves. En junio pasado, el sargento de la Armada, Rodrigo Chura  denunció que fue maniatado y golpeado para que se inculpe por el robo de armamento del puesto militar de Porvenir.

El proceso judicial está basado en suficientes indicios que hacen presumir la participación de los imputados en presuntos delitos de lesiones graves y leves, por lo que serán sometidos en las siguientes horas a una audiencia de medida cautelar ante un juez del Distrito Judicial de Pando.

La denuncia refiere que el pasado 19 de junio, a las 09.00, el sargento Rodrigo Guido Chura Cruz, destinado al puesto militar puerto Bruno Racua en la población de Porvenir, recibió una llamada telefónica del Teniente Coronel Jaime Erick Herrera Sánchez para realizar un operativo sobre el robo de armamento sufrido en el puesto militar, la noche del 16 de junio.

El sargento fue llevado a un lugar alejado, en medio del monte, con la participación del suboficial Javier Manuel Cordero Suñagua. En ese lugar, le quitaron su celular, ordenaron que baje de la camioneta y procedieron a interrogarlo sobre el robo de armamento. El militar de menor grado les respondió que no sabe nada del hecho, entonces sus superiores –pertenecientes al Comando Estratégico Operacional (CEO)- procedieron a enmanillarle a un árbol y empezaron a golpearlo con un tubo de acero, causándole varias heridas en la espala y otros lugares de su cuerpo. Cometido el hecho, regresan al puesto militar.

La valoración del Médico Forense confirmó las lesiones en el cuerpo de la víctima Rodrigo Chura, de 28 años, razón por la cual otorga diez días de impedimento.

Tras la declaración de la víctima y los imputados, el Ministerio Público presentó la imputación formal contra el Teniente Coronel del Ejército Jaime Erick Herrera por presuntos delitos de lesiones graves y leves, en tanto el Suboficial Javier Manuel Cordero es imputado por presuntos delitos de lesiones graves y leves en grado de complicidad.

La noche del sábado 16 de junio pasado, se registró el robo de armamento militar (9 fusiles AK, 11 cargadores y 5 pistolas) en el puesto militar Bruno Racua, ubicada a orillas del río Tahuamanu en la población de Porvenir. Aquel día resultaron heridos el sargento inicial Omar Mamani Quenta, que sufrió disparos de arma de fuego; y el marinero Joaquín Jiménez, que presentaba golpes en el cuerpo.

En la población Puerto Maldonado, la Policía Peruana, en coordinación con sus pares de Bolivia y Brasil, capturaron a súbditos brasileños implicados en el robo de armamento militar de Porvenir y recuperaron cuatro fusiles AKT.

COBIJA/Con datos de Rimay Pampa