La Justicia Electoral de Brasil frustró el deseo de Luiz Inacio Lula da Silva de ser candidato a presidente por sexta vez y se aferró a la ley que impide a los condenados en segunda instancia aspirar a ese privilegio.

El Tribunal Superior Electoral anuló esta madrugada tras larga deliberación de 10 horas la postulación presidencial de Lula por el Partido de los Trabajadores (PT), la formación que fundó en 1980 y que aún lidera desde prisión con mano de hierro.

La mayoría de los jueces alegaron que Lula, en la cárcel desde abril, no puede presentarse porque pesa sobre él una condena en segunda instancia. La llamada ley de la Ficha Limpa -que el propio Lula aprobó en 2010- impide que concurran a los comicios candidatos condenados por la Justicia.

«La ley es inequívocamente clara», ha subrayado el juez Luis Roberto Barroso, encargado del caso de Lula y el primero en emitir su voto. Sólo uno de los siete jueces de la corte, Edson Fachin, consideró que Lula sí puede postularse pese a su condena por corrupción y blanqueo de dinero.

Los jueces han rechazado los planteos de los abogados de Lula para que respetaran la decisión del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que recientemente pidió que el ex presidente conservara sus derechos políticos y pudiera concurrir a los comicios aun estando en la cárcel. El líder del PT, que cumple una condena de 12 años y un mes de cárcel, ha sufrido un duro revés, pero aún tiene alguna opción de estar en las urnas en octubre, aunque muy remota.

La primera opción es que el partido acepte la derrota de Lula, cierre un capítulo y presente ya como sustituto a Fernando Haddad, hasta ahora candidato a vicepresidente. También existe la opción de peticionar ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia. Sería alargar la batalla jurídica para seguir ganando tiempo. Es que mientras no haya una decisión en instancias superiores Lula podrá seguir apareciendo como candidato en la propaganda electoral.

BRASILIA, BRASIL/Agencias