La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner recusó el lunes por parcialidad al juez y al fiscal argentino que llevan adelante la investigación de una amplia red de millonarios sobornos descubierta hace semanas, en un caso que involucra a importantes empresas y políticos, como la exmandataria.

La causa judicial, que estalló hace dos semanas gracias a los cuadernos con anotaciones que llevaba el chofer de uno de los involucrados, provocó ya la detención de varias personas y disparó dudas sobre la economía argentina, ya que afecta a muchas empresas de construcción involucradas en obras actuales.

A través de un escrito presentado por su abogado, Fernández -actual senadora- consideró que ni el juez Claudio Bonadio ni el fiscal Carlos Stornelli se han mostrado imparciales en la investigación hasta el momento, debido a antiguas disputas.

“Vuestra Señoría fue denunciado penalmente por mi representada el día 6 de julio de 2016”, señala el texto presentado por el abogado de Fernández, al que se puede acceder mediante la red Twitter.

“La Dra. Cristina Fernández de Kirchner requirió ante el Consejo de la Magistratura de la Nación que se iniciara un juicio político en contra de Vuestra Señoría a mérito de graves irregularidades (…) De modo que no puede continuar al frente de esta investigación”, de acuerdo con el documento.

Medios argentinos informaron que el juez evalúa pedir al Senado que le quite los fueros legislativos -que le dan inmunidad judicial- a Fernández para avanzar con la investigación y con su eventual detención por considerarla líder del esquema de corrupción.

BUENOS AIRES, ARGENTINA /Agencias