La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) acusó al Gobierno de intentar dividirla creando versiones de una supuesta fractura al interior de esa institución, por posturas encontradas con el cardenal Toribio Ticona.

“La división en la CEB hay que desmentirla absolutamente, más bien es un intento, yo creo, de los ideólogos de turno que siempre intentan dividir a instituciones en el país”, sentenció el secretario General Adjunto de la CEB, José Fuentes.

Distintas voces apuntan a la administración del presidente Evo Morales, desde hace años, por apuntalar dirigencias paralelas en organizaciones sociales, con el fin de apoyar a las que comulgan con sus dictámenes.

La respuesta de la CEB se da después que la Coordinadora del Trópico de Cochabamba –que agrupa a seis federaciones de cocaleros leales al oficialismo– emitiera un pronunciamiento en el que denuncia que Ticona es víctima de discriminación y le hiciera conocer su respaldo “en los difíciles momentos que pasa frente a algunos ataques de la logia de algunos jerarcas de la Iglesia Católica Boliviana (…) en contra de Ticona”. Ese documento, emitido el 13 de junio, recuerda que la directiva de la CEB es la vocera oficial de la Iglesia Católica en Bolivia y Ticona, un miembro con derecho a voz.

LA PAZ/Fides