La Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi) no se resignará que quede en la impunidad el caso de una red de falsificadores en un caso relacionado a bienes incautados al narcotráfico, que fue desarticulada en noviembre del año pasado, pero extrañamente los acusados fueron liberados por el juez Sandro Quezada Himojosa, en Oruro.

Ante ese hecho, se inició un proceso por prevaricato contra este juez, pero pese a la contundencia de las pruebas, en el mes de marzo de este año, la resolución fue anulada por el juez Quinto de Instrucción en lo Penal, William Kenny Flores Yapu, lo que devela toda una organización delictuosa, denunció este viernes en conferencia de prensa el director general de Dircabi, Marcelo Gutiérrez.

“Ha liberado una red de falsificadores que ahora en la investigación se ha vuelto más compleja porque no solamente están inmiscuidos abogados sino también notarios de fe pública de la ciudad de Oruro y del municipio de Caracollo”, argumentó.

Especificó que en el caso de la anulación de la imputación formal contra el juez Quezada, el juez William Flores, cometió abiertamente una grave irregularidad.

“Ha anulado una resolución de imputación formal sin convocar a audiencia pública para considerar el incidente y directamente emitir una resolución completamente contradictoria y arbitraria”, acotó.

Ahora que se retoma el caso vamos a estar vigilantes de que no suceda lo mismo, pedimos que incluso la prensa esté en la audiencia cuya fecha se fijará, dijo Gutiérrez. Aseguró que están tomando todos los recaudos.

ORURO/Fides

Jhonny Saravia Miranda