Escándalo en Facebook. (PCMag)
Escándalo en Facebook. (PCMag)

Un test de personalidad en Facebook es el eje de un escándalo que tiene dando explicaciones a la red social más famosa de mundo.

En 2014, la app ‘This is your digital life’ recopiló datos suministrados por más de un cuarto de millón de usuarios de Facebook, en su mayoría estadounidenses. Gracias a un parámetro que desde entonces fue cambiado, obtuvo también los de sus amigos. Así, 270.000 perfiles se volvieron 50 millones.

El desarrollador de la app vendió la base de datos (en violación de las normas de Facebook) a la consultora Cambridge Analytica, que a su vez la utilizó para construir un programa para predecir las decisiones de los votantes de EE. UU. e influir en ellas.

Así nació un problema mayúsculo para Facebook en varios campos: el primero es Wall Street, que el lunes registró una caída del 6,76 por ciento en el valor de su acción, algo que no se veía desde 2014. Este martes el desplome continuó (2,56 por ciento), por lo cual las pérdidas de los últimos dos días ya suman alrededor de US$ 60.000 millones.

Otro campo es el político, en el que se han producido algunos de los pronunciamientos más fuertes que se recuerden en contra de la red. Legisladores europeos y estadounidenses no dudaron en pedir enfáticamente que Facebook dé explicaciones sobre el asunto y en el aire está la posibilidad de una multa millonaria por la posible violación de una regulación de la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. (FTC).

El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, ‘invitó’ al propio Mark Zuckerberg, fundador y CEO de la compañía, a declarar ante esa institución. “Facebook necesita aclarar ante los representantes de 500 millones de europeos el hecho de que los datos personales no fueron usados para manipular la democracia”, explicó Tajani en Twitter.

Pero quizás el campo en donde más se siente el impacto es en el de la percepción, vital para una compañía que basa su modelo de negocio en la explotación de los datos de sus usuarios. La idea de que la firma falló en su compromiso de proteger dichos datos amenaza con hacerle un daño incalculable a la marca.

La firma es cuestionada por no haber revelado el caso, del que supo en 2016. Mientras crecen las críticas, Zuckerberg guarda silencio. Al cierre de esta edición no había emitido un pronunciamiento. La compañía publicó un comunicado en el que enfatiza que no hubo vulneración de sus sistemas y se dice “escandalizada”. Facebook ha negado tener algo que ver con las actividades de Cambridge Analytica, lo que la eximiría de haber violado los términos de su contrato de confidencialidad, pero, al mismo tiempo, la expondría a la humillación de reconocer que un agente externo logró acceder a sus bases de datos.

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook. (Hipertextual)
Mark Zuckerberg, fundador de Facebook. (Hipertextual)

Facebook suspendió la cuenta de Cambridge Analytica, así como la de Christopher Wylie, pieza clave en revelar el escándalo a medios de EE. UU. y el Reino Unido.

Una consecuencia más fue el relevo en el cargo del jefe de seguridad de la red social, Alex Stamos, quien ahora pasará a vigilar los “nuevos riesgos” y la seguridad de las elecciones, si bien no abandonará la empresa.

Pero independientemente de sus consecuencias dentro de la empresa, el caso pone de relieve la necesidad de que los usuarios entiendan mejor el manejo que firmas como Facebook le dan a su información.

Lo irregular es el uso que terceros dieron a la información, porque la recopilación de los datos se hizo de acuerdo con los términos y condiciones de uso especificados por la red social para aplicaciones de terceros. Es decir, los usuarios aceptaron los términos y condiciones y así dieron acceso a sus perfiles.

Camilo Gutiérrez, jefe de Laboratorio de Eset Latinoamérica, dijo: “Es fundamental que los usuarios conozcan cuáles son los términos y condiciones que aceptan al momento de usar cualquier aplicación o subir información en una red social. La idea no es ser paranoico, sino simplemente ser consciente de qué es lo que ocurre con la información y actuar en consecuencia. Los usuarios deben saber dónde comparten información, qué están subiendo y qué datos permiten que se conozcan o se vean expuestos”.

Tomado de El Tiempo

GMR

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