Ministro de la Presidencia , Alfredo Rada. (ABI)
Ministro de la Presidencia , Alfredo Rada. (ABI)

El ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, informó el sábado que el Gobierno realiza gestiones diplomáticas para salvar la vida del boliviano Víctor Eduardo Parada Vargas (30), condenado en Malasia a pena de muerte por ahorcamiento por transportar droga.

Rada dijo que las delegaciones diplomáticas de Japón y Perú trabajan en ese aspecto al no contar Bolivia con una representación en ese país asiático.
Parada fue detenido el 5 de enero de 2013 cuando intentaba ingresar con 450 gramos de cocaína a Malasia. El 5 de enero de este año fue sentenciado a la pena capital. Su familia sostiene que el joven fue obligado por un sudafricano, a quien debía dinero, a traficar droga.
El ministro indicó que el Gobierno ya tomó contacto con la familia de Parada y que buscará las vías del derecho internacional y tratados mundiales para resguardar a dicho ciudadano porque por principio el Estado Boliviano defiende la vida.
El joven boliviano residió durante siete años en Benillova, comunidad de Valencia en España, hasta que en 2009 fue deportado por no tener documentación en regla.
Estando en Benilloba, Víctor estudió un módulo de carpintería. Una vez que retornó, ejerció el oficio hasta que por un accidente laboral perdió tres dedos de la mano derecha, lo que le hizo perder el empleo. Tras ese hecho empezaron los problemas económicos y de pareja, según cuenta la familia al diario Información.
La madre de Víctor, Silvia, afirmó, a través de una carta, que la desesperación llevó a su hijo a «aceptar la ayuda económica de un señor sudafricano, el cual le dejó dinero, pero desconocemos la cantidad».
Después Víctor ya estaba «recibiendo amenazas» contra él y su hijo, puesto que la persona que le ofreció ayuda «resultó ser un narcotraficante». Según la madre, el sudafricano obligó a su hijo a hacer un viaje llevando droga hasta Malasia.
LA PAZ/Agencias

 

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