Personas comiendo comida al paso. (Min Salud)
Personas comiendo comida al paso. (Min Salud)

La malnutrición (ausencia o exceso de nutrientes), implica desnutrición, sobrepeso y obesidad, además de enfermedades como la diabetes tipo II que entre 2015 y 2016 representó una inversión estatal aproximada de Bs 22.284 para recuperar la salud de los enfermos.

La obesidad, la diabetes e hipertensión arterial registraron tasas de crecimiento del 68%, 95% y 120%, respectivamente. Se estima que 214.817 personas se vieron afectadas por la diabetes tipo II, con un costo per cápita de Bs. 22.284, que en el global significó aproximadamente Bs 4.784 millones.

Dicho costo incluye la atención en consultas, emergencias, hospitalizaciones, cuidados intensivos en quirófano y todo tratamiento de apoyo y/o complementario que recibe el paciente.

Ante esta situación la ministra de Salud, Ariana Campero Nava,a través de la Unidad de Alimentación y Nutrición, impulsó la capacitación, a nivel nacional, de profesionales de Telesalud, que se promocionarán estrategias de una alimentación sana.

Al respecto, el responsable de la Unidad de Alimentación y Nutrición del Ministerio de Salud, Yecid Humacayo, afirmó que la alimentación y la nutrición son determinantes que garantizan la salud de una persona, familia y de una sociedad.

“Una alimentación saludable se refleja a futuro en la productividad, aporte económico, científico e intelectual que la sociedad. En los últimos 10 años el Estado realizó un gran aporte no solo en el tema de la reparación de la salud, sino también, en atacar la enfermedad desde la prevención, en este caso, desde la alimentación sana” añadió.

Bajó el enfoque de la política Salud Familiar Comunitaria Intercultural, (Safci), del Ministerio de Salud, se impulsó la Ley 775 de Promoción de la Alimentación Saludable que será implementada en todas las regiones del país.

La malnutrición es una enfermedad que se expresa en desnutrición, sobrepeso y obesidad. A su vez, estas derivan en otras como diabetes, reumatismo, gastritis, problemas articulares, estomacales y digestivos, entre otras.

De acuerdo a datos de EDSA 2016, en 2008 los niveles de desnutrición crónica en niños de cero a 59 semanas, en el país, alcanzó a 27,1%; en 2016 este porcentaje se redujo a 16,0%.

En 2008 la desnutrición crónica, en niños de cero a 59 semanas, alcanzó al 1,4%, en 2016 se incremento levemente al 1,9%. Mientras que el sobrepeso en 2008 registró un 8,5%, el 2016 subió al 10,1%.

“La malnutrición representa una carga familiar, pero también estatal. Por un lado, se traduce en pérdidas de productividad y en presiones sobre los sistemas de salud y educación del país. Por otro, el Estado debe invertir recursos para recuperar la salud del enfermo”, explicó Humacayo.

Por tanto, el Ministerio de Salud, además de socializar las estrategias de alimentación y nutrición, planificará acciones integrales y coordinadas con Programas y Proyectos que generen un impacto positivo en la salud de la población boliviana a través de la alimentación.

LA PAZ/Cpn datos Min Salud