El expresidente del país, Carlos D. Mesa Gisbert. (laestrella.com.pa)
El expresidente del país, Carlos D. Mesa Gisbert. (laestrella.com.pa)

El expresidente del país, Carlos D. Mesa Gisbert, aseguró este domingo que su voto en las próximas elecciones será nulo, así lo hizo conocer en su columna titulado “Las razones de mi voto” y publicado por el matutino Página Siete.

“La abstención, en mi opinión, no cabe por lo que está en juego, por la necesidad imperiosa de escuchar la voz del pueblo. Quedan, por tanto y dentro del ejercicio libre de mi voto, tres caminos: el voto válido, el voto blanco y el voto nulo. Me decido por el voto nulo”, dice uno de los párrafos.

En su criterio es necesario tomar posición ante las elecciones judiciales del próximo 3 de diciembre, lo que debe emanar de dos razones: la forma y el proceso electoral.

“Por ambas razones, queda un solo camino para expresar de manera libre y soberana nuestra decisión en esta elección, decisión que no puede ser otra que el rechazo de dos cosas: el sistema de elección y la forma en la que los candidatos han sido preseleccionados. Este rechazo busca abrir un debate para una reforma de la Constitución que cambie la forma de elegir a las cabezas del Órgano Judicial. Pero, mientras eso no ocurra, se debe exigir una preselección plural y creíble que permita a los mejores juristas del país presentarse con la certeza de que lo que contará serán los méritos, la honradez y la excelencia”, indica.

Además “subrayar que el voto nulo es legal, que no se suma a los votos válidos y que expresa con claridad un desacuerdo con las dos cuestiones fundamentales arriba explicadas, que invalidan esta elección como un camino para mejorar nuestro sistema de justicia. El voto blanco, a pesar de que no es el camino que yo elijo, es también una expresión de escepticismo sobre todo el proceso, que se puede considerar como una forma de expresar que no se acepta el mecanismo electoral vigente”.

“El objetivo último el 3 de diciembre es expresarse democráticamente para cambiar lo que de modo probado está mal y ha llevado a la justicia a un desastre mayor -si cabe- del que teníamos antes de 2011, por lo que se requiere con urgencia lograr la genuina independencia del Órgano Judicial, sumada a la necesidad de contar con los mejores para comenzar a enderezar y regar a un árbol totalmente torcido, y completamente podrido”, finaliza su columna.

LA PAZ/Fides

GMR

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