Talonario de cheques. (Internet)
Talonario de cheques. (Internet)

La banda de estafadores compuesta por dos varones y una mujer que actuaron en el último año en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz determinó someterse a juicio abreviado y recibieron sentencias de tres a cinco años.

“Se ha dictado una sentencia de cinco años para los dos implicados y una sentencia de tres años para la mujer”, informó César Cardona abogado de uno de los imputados.

La banda estaba compuesta por Juan Ricardo Peralta Ugarte (41), José Álvaro Rocha Soria (45) y Pamela Iporre Quiroz (30).

Esta banda – según la investigación de la Policía- tenía como especialidad la estafa a tiendas comerciales de electrodomésticos, ropa de marca e indumentaria deportiva.

La forma de actuar de esta banda era ingresar a una tienda, con preferencia en centros comerciales, e indicar necesitaba un gran número de artículos y los pagaría en cheque por la cifra que significaba la cuenta.

El delincuente al extender el cheque también entrega una tarjeta con un número de atención al cliente y de consulta de saldo. Al marcar el comerciante le respondía una mujer y le pedía todos los datos que exigen este tipo de servicio de un banco.

La que respondía al otro lado de la línea era la cómplice, quien confirmaba como valido el cheque y de inmediato el delincuente recibía la mercadería.

Los comerciantes se daban cuenta de la estafa al momento de querer hacer efectivo el cheque.

Los delincuentes fueron descubiertos el pasado fin de semana cuando uno de sus cómplices fue acusado por un comerciante en Santa Cruz de vender zapatillas deportivas falsificadas cerca de su negocio, el acusado para librarse de la Policía llevó a los uniformados hasta el depósito de donde obtuvo la indumentaria y allí descubrieron una cantidad de todo tipo de ropa.

El Cochabamba se descubrió otro galpón de supuestos artículos de contrabando, pero era otro depósito de estos estafadores.

La estimación de los investigadores es que la banda actuó por más de un año en las tres ciudades y por lo menos estafó a unos 90 negocios a todos con el mismo método, pero una estimación de la cifra estafada es difícil de cuantificar, porque habría comerciantes que no presentaron denuncia.

Los cheques que utilizaban eran documentos desechados de dos bancos con cobertura nacional.

SANTA CRUZ/Fides

 

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