Gabriela Zapata Montaño al, abandonar los juzgados. (APG)
Gabriela Zapata Montaño al, abandonar los juzgados. (APG)

Samuel Doria Medina, y el exasesor de campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS), Walter Chávez, rechazaron el lunes, por separado, las acusaciones de Gabriela Zapata, quien los culpó de urdir un plan contra el presidente Evo Morales desde 2005.

El domingo, Zapata afirmó que mintió respecto al supuesto hijo que tuvo con el jefe de Estado y que fue utilizada por el empresario Samuel Doria Medina a través del abogado, Eduardo León, para dañar la imagen del Jefe de Estado.

Además, sobre el supuesto hijo con Morales, Zapata ratificó que no existe y reveló que ese fue un plan urdido en 2005, por el entonces jefe de campaña del Primer Mandatario, Wálter Chávez.

“MAS usa a #Zapata de vocera para lanzar otra acusación falsa en contra UN. Intentan justificarse para violar CPE y desoír voluntad popular”, escribió el empresario en su cuenta de Twitter.

Para Doria Medina “es prácticamente unánime el rechazo que provocó la declaración de exnovia del Presidente”.

Asimismo, en esa red social, aseguró que el MAS hizo hablar a Zapata con “libreto” y calificó ese hecho de “indignante abuso”.

En tanto, el exasesor de campaña del MAS aseguró que no conoce a Gabriela Zapata, quien lo acusó de planificar el asunto del hijo con Morales.

“No la conocí, ni la vi ni siquiera de lejos. La señora está presa, y estar preso es una situación muy delicada, la gente se pone muy débil de la cabeza y es víctima de un grupo de inescrupulosos que la están manipulando”sostuvo en entrevista con Radio Fides.

“El equipo que fracasó en la campaña del 21 de febrero quiere utilizar este tipo de espacios para realizar sus venganzas personales, y de está manera ocultar su ineficientes y poca capacidad, por lo que incluyen los nombres de sus enemigos”, declaró Chávez.

Sobre la entrevista a Zapata indicó: “Fue un grotesco comunicacional, realizado por el mismo equipo que perdió contra el No y ahora asesorados por cubanos”, acotó desde Argentina.

LA PAZ /Fides