Soledad Chapetón y Luis Revilla en junio de 2015. (GAMLP)
Soledad Chapetón y Luis Revilla en junio de 2015. (GAMLP)

El Movimiento al Socialismo (MAS) parece retomar  en las últimas semanas su deseo de buscar por cualquier medio la administración de las alcaldías de La Paz y El Alto, utilizando diferentes medios para cumplir con este  propósito.

El Distrito 8

La más comprometido en este movimiento es la alcaldesa alteña Soledad Chapetón, quien la pasada semana enfrentó un bloqueo de la carretera La Paz – Oruro por cinco días por grupos de dirigentes que en ningún momento ocultaron su afinidad con el Gobierno.

Para el lunes las organizaciones afines con el MAS y con el apoyo frontal de legisladores y algún funcionario de segundo orden del Gobierno que sostienen que Chapetón tuvo 16 meses para cambiar El Alto y no lo hizo.

La Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto que encabeza Sandro Ramírez declaró un paro cívico de 24 horas, que hasta el sábado en la mañana era indefinido y exigiendo la renuncia de los 14 subalacaldes de la urbe alteña.

En la tarde del sábado la posición de la Fejuve cambió y determinó solo un para de un día y con la consigna de apoyar los pedidos del Distrito 8, los cuales se resumen en que se vaya la subalcaldesa y ellos (los dirigentes) designen a “alguien de su confianza”.

En la reunión que mantuvo la alcaldesa Chapetón con los dirigentes movilizados les pidió pruebas y documentos de las acusaciones a la subalcaldesa del Distrito 8, a lo que los representantes respondieron que toda la documentación la enviaron al Gobierno a un viceministro de cuál no se acordaban su nombre.

Desde el principio de su gestión el MAS no se sintió cómodo con la Alcaldesa opositora y le creo conflictos el primero la toma de subalcaldias, que tuvo como resultado la división de la Fejuve, el punto más alto de esta “guerra” fue en febrero 17 cuando un grupo de padres de familia quiso tomar la alcaldía causando un incendio y la muerte de cuatro funcionarios.

Los voceros del Gobierno siguen sosteniendo que fue un “autoatentado”, y tal vez por eso las investigaciones avanzan a un paso de funeral.

El bloqueo en la carratera a Oruro fue levantado y la Policía mantiene un operativo, pero hay que esperar hasta el lunes para conocer si es efectivo.

Katanas

El MAS también a cargado con el alcalde de La Paz, Luis Revilla, a quien quieren involucrar en toda la trama armada sobre la clausura del club de adultos Katanas. El vocero de esta cruzada contra Revilla es el exalcalde interino, Omar Rocha, quien es utilizado para estos fines por los masistas, y como ejemplo esta el tema de la Línea Blanca del Teleférico.

La intención de los masistas es querer llegar al Alcalde paceño para hacerlo comparecer como parte de la banda de tratantes de personas que encabeza Marco Cámara, expropietario del centro nocturno, para después buscar su salida o por lo menos que su desaprobación por los vecinos aumente.

Aquí quien da la lucha es el concejal, que cada día denuncia a Revilla como “encubridor” del proxenetismo de Cámara y de Ernesto Córdova, del recién clausurado sitio de alterne “La Diosa”.

La intención no va por la vía de la fiscalización o censura interna sino porque el Ministerio Público lo convoque y de ahí el camino es más sencillo, pues los intentos vía sindicatos de transportistas y de una Fejuve que no es reconocida tuvieron resultado peores de los esperados.

El MAS juega sus cartas para recuperar una ciudad que su fuerte, mientras que en La Paz, quieren un Luis Revilla por los suelos y sacarse del camino a un rival para el 2019.

LA PAZ/Fides

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