Imagen ilustrativa. (Internet)
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El último informe de fundación Jubileo hasta el año 2015, la importación de alimentos y bebidas se incrementó en 146%, en comparación a 2006; considerando que en 2007 el valor de las importaciones de alimentos y bebidas no superaba los 300 millones de dólares por año.

La importación de alimentos provenientes de China subió en 2.113% en menos de una década, ya que entre el año 2000 y 2006, los alimentos importados de China alcanzaron a un valor de 2.199.788 dólares, mientras que entre 2007 y 2015 se importaron alimentos por un valor de 51.648.043 dólares.

Del rubro de alimentos y bebidas provenientes de China, lo que principalmente se importa son productos elaborados para el consumo de los hogares los cuales alcanzan a un promedio anual de 80%; después se encuentran los alimentos y bebidas elaborados destinados principalmente a la industria.

Si bien en el periodo enero-agosto de 2016, la importación de alimentos decreció en -2% comparando con similar periodo de 2015, durante los últimos nueve años el valor en comparación con años anteriores entre 2006 y 2015, las importaciones de alimentos se incrementaron en 146% por lo que el valor acumulado de las importaciones de alimentos y bebidas alcanzó a 4.695.511dólares

En el periodo 2007-2015, ocho países concentran alrededor de 91% del total de las importaciones de alimentos realizados por Bolivia, siendo el principal proveedor Argentina, con una participación de 42% del total de las importaciones de alimentos; le siguen Chile 13%, Brasil 11%, Estados Unidos 9%, Perú 9%, Colombia 4%, México 2% y Reino Unido 1%.

El informe concluye haciendo un llamado a la reflexión: «Este reporte pretende llevar a una reflexión acerca de la importancia no sólo de la seguridad alimentaria –que es fundamental para la nutrición de la población, en especial de los más vulnerables– sino también el criterio de soberanía alimentaria que hoy se ve afectada ante esta competencia desleal de importaciones de alimentos que, a mediano plazo, puede tener efectos sobre la capacidad productiva y sostenible del país, que afecten el desarrollo rural y el crecimiento migratorio hacia las ciudades».

LA PAZ/Fides con datos de Fundación Jubileo