07julcooperativas-mineras-copiaEn Potosí, región minera por excelencia, al menos tres sectores: mineros cooperativistas, comerciantes y transportistas, sufren los efectos del descenso de la actividad minera a causa de la falta de explosivos que se sintió tras las restricciones en la venta de los mismos y la norma que prohíbe su uso en manifestaciones sociales.

Rostros de angustia y preocupación es lo que se observa en mineros de base, comerciantes y transportistas, en el barrio Calvario de la capital Potosina, sector donde se comercializa insumos de explotación minera.

A los trabajadores cooperativistas la falta de explosivos les impide cumplir con su trabajo de explotación de minerales. En un recorrido que realizó Fides Potosí, varios mineros, con tono de  angustia, contaron que paulatinamente paralizaron sus actividades provocando falta de dinero de sus bolsillos, lo que repercute en sus hogares. Estos últimos días comenzaron a hechas mano de sus ahorros y no saben qué harán cuando ya no tengan dinero.

“Ahora no estamos trabajando, desde el lunes no estamos trabajando, es tres semanas que ya hemos parado, falta materiales y sin material no se hace nada, por ese motivo estamos así, sentados. Tres semanas, sin sueldo, sin trabajar”, dijo don Carlos.

Otro minero que no quiso dar su nombre dijo que “los ahorros y todo ya estamos terminando, obligatoriamente necesitamos (dinero) para esta semana y no estamos subiendo (a la mina) a trabajar”.

Por su parte, los propietarios de tiendas que se dedican a la venta de insumos de explotación minera, que hasta hace algunas semanas expendían dinamita a los cooperativistas mineros, también siente el efecto y se quejaron de la baja en sus ventas a consecuencias de la carencia del principal insumo como es la dinamita, que ya no se encentra en dichas tiendas.

“Están perjudicando porque ya no hay material, no hay con que trabajen los mineros, la venta a reducido mucho”, dijo don Benedicto.

“Está un poco mermado las ventas, tampoco está llegando (la dinamita), hace tres semanas que no llega ese material, claro están buscando pero como no tenemos no podemos vender nada”, indicó una vendedora.

Otro vendedor dijo: “Como no hay explosivos nos está afectando, es necesario tener los explosivos para vender los demás (insumos), la venta ha bajado bastante, antes era lleno ahora no, como usted ve está vacío”.

Asimismo, la reducción de volúmenes de explotación de minerales en el Cerro Rico también comenzó a afectar al transporte de minerales. Según los transportistas antes del conflicto entre el Gobierno y los cooperativistas podían realizar tres viajes diariamente mientras que en la actualidad apenas llega a uno o dos.

“Ha bajado, bastante ha bajado desde que han prohibido, por día hacíamos tres, hasta cuatro, ahora no hay, apenas hacemos uno o dos viajes. Ahora no hay ni uno por eso estamos parados”, explicó un transportista que esperaba a que lo convoquen.

Dicho efectos también afectan negativamente al sector de venta de alimentos puesto que las caseritas de la zona el Calvario, quienes expenden todo tipo de alimentos en horas de la madrugada a los trabajadores mineros que ascienden al Cerro Rico, se quejaron que ahora ya no venden como antes porque con la falta de material los mineros dejan de trabajar.

“Ahora no tenemos venta, esperamos ir en marcha todos hasta la ciudad de La Paz, no hay material para los mineros estamos en un desastre”, indicó una de las caseritas.

POTOSÍ/Fides

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