El padre Sebastián Obermaier en una de las campañas "Por la sonrisa de un niño". (APG)
El padre Sebastián Obermaier en una de las campañas «Por la sonrisa de un niño». (APG)

El obispo de Sucre, Jesús Juárez recordó a Sebastián Obermaier como un sacerdote joven e inquieto que llegó a La Paz en 1978 y que de inmediato fue enviado a El Alto a la parroquia de Villa Adela a cumplir su vida misionera.

“Conviví con él cuando llegó a El Alto de Venezuela y trabajaba con nosotros en el Don Bosco de Ciudad Satélite, pero casi de inmediato monseñor Manrique lo envió a Villa Adela donde se quedó por el resto del tiempo que permaneció en Bolivia” recordó Juárez.

Rememoró que obermaier comenzó a trabajar con los pocos recursos de la parroquia de Villa Adela y una de sus primeras tareas fue buscar recursos para ampliarla, mejorarla y  con el tiempo  la llamó Cuerpo de Cristo.

“El padre Sebastián fue de todo desde su llegada a su parroquia: albañil, arquitecto, auditor, enfermero, camillero y hasta artista de cine, porque una vez actuó para una película sobre la Virgen de Copacabana”, continuó el Obispo de Sucre.

El religioso recordó que su relación fue más fluida cuando él era Obispo de El Alto y fue testigo como inicio la construcción de templos en varias zonas alteñas, en su particular forma de evangelizar a los alteños.

Según la Fundación Cuerpo de Cristo el padre Obermaier edificó 71 templos en todo El Alto y más de diez en las provincias del altiplano paceño.

Juárez sostiene que la mayor preocupación del religioso alemán era el de que “las obras que realizó, que según tengo la información son 12, no les falte recursos  y siempre estaba pensando en la sostenibilidad de estas”.

Al concluir su declaración monseñor Jesús Juárez dijo que “el cielo ha ganado a un sacerdote que vivió como predicó en medio de los pobres y para que ellos tengan una vida mejor y sobre todo los niños, pero El Alto ha perdido a uno de los mayores promotores del desarrollo de El Alto”.

SUCRE/Loyola – Fides

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