El subdirector del hospital Japonés, Alberto Nogales. (El Deber)
El subdirector del hospital Japonés, Alberto Nogales. (El Deber)

Un bebé de siete meses ingresó la tarde del jueves al hospital Japonés de Santa Cruz con un cuadro de paro cardiorespiratorio, traumatismo craneoencefálico y coma profundo, además de signos de violencia, por lo que el caso fue denunciado, por los galenos, a la Policía que comenzó las investigaciones de las causas, ayer se detuvo a cuatro personas para que declaren.

“Posiblemente este niñito al encontrarse con un traumatismo craneoencefálico muy grave, con paro respiratorio y con signos de violencia ha sido denunciado por la vía que corresponde”, explicó el subdirector del hospital Japonés, Alberto Nogales.

Los primeros informes policiales dan cuenta que la tía del niño lo encontró sobre la cama en estado inconsciente, en sus domicilio ubicado en el municipio de Cotoca.

“Cuando hay un niño o una persona que entre por emergencia con una sospecha de accidente o de maltrato tenemos un policía en la puerta, el que toma registro y da parte a la policía. El médico tratante o el médico que lo ha recibido también garantizamos que informe el hecho  a la policía hasta ahí es nuestra responsabilidad desde el punto de vista legal”, indicó el médico.

Después de que los policías del nosocomio dieron parte a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, se detuvo a cuatro personas: la madre, la abuela, la tía y el esposo de esta última, con fines investigativos.

La madre del bebé es una adolescente de 16 años que concibió al niño producto de una violación.

SANTA CRUZ/Fides

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