Eduardo Pérez Iribarne
Eduardo Pérez Iribarne

Martes 14 junio 2016.

                        En la ciudad de La Paz el transporte público es en gran medida privado. El mismo está dominado por sindicatos con dirigentes de ambiciones monopólicas. Normalmente las empresas privadas en el mundo buscan convencer para que la gente compre sus productos por mejor calidad, precio más bajo y otras ventajas. Pero, cuando los privados tienen dominio monopólico, como sucede en La Paz, los clientes están obligados a sufrir abusos, prepotencias y malos tratos. El único derecho del pasajero paceño  es pagar. Lo demás son sufrimientos, porque aquí mandan sólo los dirigentes. En el transporte paceño de nada sirve protestar, pues sus representantes son dueños y señores.

                        El alcalde paceño, Luis Revilla, ha puesto en marcha un novedoso sistema de transporte público municipal. El mismo ha conquistado respaldo ciudadano, pero sin haber logrado hasta ahora ser mayoritario y que, además, exige fuerte subvención por elevados costos de gestión, complicando su sostenibilidad económica futura.

                        Los buses municipales paceños “Puma Katari”, como se los denomina en homenaje a un destacado héroe indígena en sus luchas contra los conquistadores españoles,  suman 160 unidades, de fabricaciones chinas y construidas para la altura de esta ciudad sobre el nivel del mar 3,800 metros en promedio. Su servicio destaca en la región por su calidad. La población paceña ruega a su alcalde Revilla para que multiplique la cantidad de esos buses y termine con la dictadura de los privados del denominado aquí “transporte público”. Si esa cantidad de buses chinos se duplicara sería enorme la alegría ciudadana, que hoy soporta suplicios cotidianos para trasladarse en esta “maravillosa ciudad” de subidas y bajadas y con tan angostas y colapsadas calles.

Gracias, epi

 

Tu comentario

Comments are closed.