Imagen de la escena del crimen. (LEO)
Imagen de la escena del crimen. (LEO)

Lo que parecía un crimen ligado al narcotráfico o a un ajuste de cuentas resulto ser un parricidio. En la tarde del martes los vecinos calle Chiapas del barrio Virgen de Luján de la ciudad de Santa Cruz, encontraron un vehículo, tipo vagoneta, con el cadáver de una mujer en su interior, que a primera vista mostraba que fue degollada.

El cuerpo sin vida era de Ruth Virginia Ríos Montaño (46), esposa de un excomandante de del de Umopar, coronel  Franz Escóbar Rojas, denunciada como desaparecida desde la noche del lunes 6 de junio por sus familiares.

Los vecinos declararon a la Policía y a los medios que no era la primera vez que veían el vehículo por la zona y siempre en su interior veían una pareja, por eso algún momento se consideró como una de las causas del crimen.

Para muchos fue sorpresa cuando en la noche del martes el comandante de la Policía, Edgar Téllez, presentó a Héctor Vargas Ríos, hijo de la víctima, como es asesino confeso de Ruth Virginia Ríos Montaño.

En un adelanto de la investigación el jefe policial indico que los investigadores determinaron que fueron 35  cortes  realizados con un objeto cortante lo que causó la muerte de Ríos Montaño.

Según las declaraciones de Téllez el motivo del asesinato fue un tema económico, pero no dio mayores detalles, solo indicó que se tenía el conocimiento que la víctima retiró mil dólares antes del encuentro con su asesino y en su cartera solo había 500.

Los vecinos contaron que el primero en llegar a la escena del crimen fue el parricida, quien hasta cayó al suelo llorando y lamentado la muerte de su progenitora.

En la mañana del miércoles se llevará al asesino confeso ante la autoridad judicial cautelar para que determine su situación legal.

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