Eduardo Pérez Iribarne
Eduardo Pérez Iribarne

Domingo 29 Mayo 2016.

                         Han reaparecido voces para echar tierra encima a los resultados del Referendo del pasado 21 de febrero y buscar uno nuevo con el término futbolístico del “segundo tiempo”. Es como si en un partido para la final de la Copa del Mundo el perdedor dijera al final del evento que se jugaran otros cotejos hasta que el derrotado pudiera, ¡por fin! ganar el trofeo, aunque con ayuda arbitral.

                         La política boliviana es maravillosa. Es ejemplo mundial no sólo para llegar y quedarse en el poder sino para ganar torneos de fútbol. ¿El pasado Referendo sobre un eventual cambio a la actual Constitución Política del Estado no fue vinculante?

                         En las última elecciones generales, el escrutinio final le entregó los 2/3 al Movimiento al Socialismo (MAS). Sin embargo todos los miembros del Tribunal Supremo Electoral de aquel entonces sin excepción renunciaron a sus cargos y, seguramente, no fue por haber firmado un escrutinio impecable. Los ahora dueños del poder repiten con orgullo que hasta el 21 de febrero no perdieron elección alguna. ¿Por qué las ganaron todas y en algunos casos con 2/3?  La pregunta deberían responderla los que firmaron los escrutinios.

                          Y ahora resta debatir: ¿Si se pierde el segundo tiempo habrá un tercero hasta ganar al precio que sea? En la política, en el fútbol y en la vida hay que respetar las reglas. Si no se las toma en cuenta fuera bien admitirlo y de repente la gente apoyaría ese irrespeto a cambio de plata. Para muchos lo único importante es el dinero. Por ello, la crisis mundial no toca fondo todavía. Cuando no hay dignidad, los lamentos son hipócritas. La historia boliviana está en nuestras manos. ¿Qué haremos?

 Gracias, epi

 

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