Eduardo Pérez Iribarne
Eduardo Pérez Iribarne

Miércoles 18 Mayo 2016.

                         Pese a los reiterados discursos gubernamentales en contra del imperialismo capitalista y a favor de socialismo comunitario, en Bolivia “las formas de organización del trabajo típicamente capitalistas –intensivas en capital y tecnología con elevados niveles de productividad e ingresos – conviven con formas de trabajo en las que no existe una clara división del trabajo y el capital”, según el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en la página 90,  titulado “El nuevo rostro de Bolivia” 2016.

                         En el citado documento se indica que en nuestro país la productividad ha registrado uno de los más bajos crecimientos de América Latina entre 1990 y 2011. Es decir, la productividad boliviana creció muy poco en comparación con el “crecimiento notable de la economía”, según el PNUD.

                          Cochabamba presenta el mayor porcentaje de empleados informales: 71 %. Estos trabajadores “no cuentan con sistemas de protección laboral”. Santa Cruz tiene menor porcentaje de informales: 63 %. Aquello se debe a “que ha logrado un importante avance en la creación de empleos formales producto del desarrollo empresarial corporativo de los últimos años”, según el informe del PNUD.

                         Sobre la calidad del empleo. El PNUD señala de manera textual (pg. 98): “Debe mencionarse, en primer lugar y como condición necesaria, que la calidad del empleo está relacionada con su productividad”. Para muchos dirigentes políticos y sindicales esta frase es una “barbaridad capitalista y explotadora”. Este tema exige un necesario debate obrero – patronal sobre la situación económica nacional. ¿Será posible?

 Gracias, epi

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