0014593868Lunes 18 Abril 2016.

La crisis energética venezolana es ya antigua. El finado Hugo Chávez aconsejó a sus compatriotas, hace ya varios años, que se ducharan sólo durante tres minutos y les explicó cómo deberían hacerlo para ahorrar agua. Chávez entonces protagonizó una enseñanza más propia para niñitas/os de “Jardín de Infancia”. Pero, Nicolás Maduro no aprendió la lección y en vez de haber dispuesto de recursos humanos y financieros para solucionar ese grave problema, insiste ahora en la maña de dar consejos para ahorrar energía. Les recomienda a las venezolanas que no usen secador de cabello. La falta de talento del mandatario venezolano es llamativa.

Para Maduro las deficiencias de su gestión presidencial no tienen relación con su comprobada incapacidad personal sino son resultado de las presiones de la derecha y del imperialismo de Estados Unidos. Sólo los más mediocres echan las culpas de sus incompetencias a terceros, sin ser capaces de identificar sus propias falencias.

Esta transferencia de responsabilidades es propia de gente inmadura que no ha podido superar la casi inevitable crisis de la adolescencia. Maduro es un discurseador habitual, casi siempre rodeado de aplausos permanentes. En ese tema conviene señalar que tiene la habilidad de convocar a sus vasallos para que aplaudan las expresiones más ridículas que se le puedan ocurrir en sus improvisadas alocuciones.

Quizás más temprano que tarde los venezolanos/as comprenderán que la mejor manera de librarse de su actual ineficiente mandatario es reunirse en un referéndum para decirle, por la vía democrática, que todo se acaba en la vida, paciencia incluida.

Gracias, epi

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