IMG_8269Miércoles 13 Abril 2016.

El apasionado solicitó a los campesinos presentes en su acalorado y agresivo discurso del pasado sábado que dedicaran 15 minutos todas las noches antes de acostarse a que sus descendientes sean adoctrinados por ellos mismos para que los “vende patrias” opositores  nunca regresen al gobierno. Él quiere quedarse en el poder por los años de los años.

Quizás Álvaro pudiera dedicarse unos minutos todas las noches antes de meterse en cama a reflexionar si sus discursos ayudan o perjudican a esos opositores “vende patrias”, como él los califica.

Para salir de dudas, si las tuviera, debería encargar a una empresa solvente y creíble una encuesta de Opinión Pública en ciudades y zonas campesinas si su persona es aceptada o rechazada y con qué porcentaje de los consultados tanto en zonas rurales como en urbanas.

Los discursos pueden ayudar, pero también perjudicar, a los que desean quedarse en el poder por muchos años, objetivo nada fácil en Bolivia por la experiencia histórica acumulada, incluida la del Referéndum del 21 de Febrero último.

Los apasionados tienen una energía interior encomiable, pero no siempre poseen la brújula bien orientada para saber cuándo deben hablar, cuándo callar y, sobre todo, cuándo necesitan una autocrítica reflexiva para seguir contando con respaldo popular.

Para alcanzar el poder en un país latinoamericano, cualquier discurso agresivo puede ser positivo, pero para conservarlo quizás la estrategia sea un poco diferente pues el cansancio popular ante tanta agresividad en contra de compatriotas puede resultar contraproducente por no respetar derechos ajenos, consignados en la Constitución, o por disgustar a la gente que no apoya a dirigentes con odios políticos sostenidos.

Gracias, epi

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