Rolando Villena.
Rolando Villena.

Lunes 11 Abril 2016.

El Defensor del Pueblo en Bolivia debe “contar con probada integridad personal y ética, determinada a través de la observación pública”, según el artículo 221 de la Constitución. Entre sus principales atribuciones están:

 “Investigar de oficio o a solicitud de parte, los actos u omisiones que impliquen violación de los derechos, individuales y colectivos, que se establecen en la Constitución, las leyes y los instrumentos internacionales, e instar al Ministerio Público al inicio de las acciones legales que correspondan”.

Llama la atención que líderes del Movimiento al Socialismo (MAS), auspiciadores de esta Constitución, y que tanto se auto alabaron porque es una Carta Magna aprobada, por primera vez en la historia boliviana, por Referéndum popular, sean tan hiper sensibles a cualquier observación, del Defensor del Pueblo, de la Iglesia Católica o de algún periodista. Parecieran querer que todos aplaudamos sus decisiones, aunque equivocadas.

Los 2/3 del MAS en la Asamblea darán examen y decidirán si la nueva o el nuevo Defensor del Pueblo comienza su gestión sin prestigio y con las manos atadas al gobierno o puede contar con respeto ciudadano por su trayectoria y, después, por sus actos.

En la pasada elección ciudadana de los altos miembros de los tribunales de justicia, se adelantó que los votantes por el nulo – fueron 1.800.000 -, eran “delincuentes confesos”. Después se reconoció desde el Gobierno que los resultados de esa elección fueron negativos. No es sencillo aceptar los errores propios. Para nuestros gobernantes esa aceptación parece imposible.

Gracias, epi

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