Ofrenda floral por los 108 años de The Strongest. (APG)
Ofrenda floral por los 108 años de The Strongest. (APG)

“No me arrepiento de este amor, aunque me cueste el corazón”, frase de esa canción que Gilda y Ataque 77 hicieron  famosa; pero que describe muy bien el sentimiento stronguista. ¿Cuántas veces sufrimos ‘ataques cardíacos’ por culpa de The Strongest?, sea porque ganó un partido en el último suspiro o porque defendió un resultado mínimo hasta el minuto 90.

Muchos de nosotros no elegimos ser stronguistas, fue una herencia, algo que estaba escrito desde el momento que fuimos concebidos. Otros se enamoraron en vida de estos colores, yendo en contra de las tradiciones familiares para ser considerado la ‘oveja negra’; o aurinegra en este caso. Nos llaman locos porque no entienden lo que sentimos, porque hablamos de un juego como si fuera de vida o muerte, porque hablamos de nuestro club como si fuera algo vivo y que sin él no podríamos existir, porque decimos que dos colores nos dan una filosofía de vida y que un partido de fútbol puede definir nuestro estado de ánimo de toda la semana. No lo entienden.

Incontables veces dejamos pasar ofensas personales, pero cuando tocan a nuestro equipo, nos salta la térmica; aduciendo en una frase que: “a mí dime lo que quieras, a mi Tigre no lo toques”. ¿Por qué tanto lío por un equipo de fútbol?, eso se lo preguntan muchos y la explicación no existe, está dentro de nosotros. Podemos decir que TheStrongest no es un solo un club de fútbol, porque un domingo en el Siles significa mucho más que ir a ver a 11 hombres vestidos igual, correr detrás de una pelota. Porque muchos de los mejores momentos de nuestras vidas, las hemos pasado en la cancha, en la tribuna, en esa curva sur donde existe edad, color, raza, tamaño ni clase social; donde el niño se abraza con el abuelo, donde el solitario lo festeja con otro en la misma situación y encuentra a un hermano o hermana, donde el albañil y el doctor comparten la misma  pasión.

El Tigre es grande por su historia; no por sus títulos y campeonatos, porque si la grandeza se midiera por eso, el fútbol sería insulso. Strongest es grande porque alguna vez renació de las cenizas, porque alguna vez dejo atrás el fútbol y fue a defender a su patria en una guerra, porque logró insertar en su gente una identidad y una filosofía de vida; lo que hace que el hincha gualdinegrosea único, que cuando ve caer o es decepcionado por su equipo, más se enamora de él. Porque es fácil seguir a los millonarios y ganadores de siempre.

A Strongest lo hace grande su gente. Una frase cliché,  pero que es muy cierta, porque cuando el club ha estado en sus peores momentos, ha sido su gente, los hinchas de verdad que lo han levantado y que han hecho posible que no muera. Porque hubo época difíciles,  donde lo simple era darse la vuelta y olvidarse que el Tigre existía, pero hubo un grupo de locos que sufrieron siete, diez o más años sin alegrías, donde la felicidad fue poca y el sufrimiento fue mucho pero ahí fue donde se forjó al verdadero stronguista.

Por eso es que no me arrepiento de este amor, porque me ha devuelto mucho. Me ha enseñado a luchar con todo lo que tengo, a jamás desistir de mi meta, a defender mis valores y a mi familia por encima de todas las cosas. Y aunque alguna vez me cueste el corazón está pasión, te seguiré alentando hasta que la vida me de aliento y lo haré también desde el lugar donde este después de mi muerte.

Hoy te saludo The Strongest querido, tal vez no es el mejor momento para cumplir un año más pero 108 abriles, y en PRIMERA, no se cumplen todos los días. Felicidades Tigre, y que sean 100 años más siendo EL MÁS FUERTE.

LA PAZ/ Para Fides Mauricio Céspedes

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