Saddam-HusseinMiércoles 30 Marzo 2016.

Seguramente Estados Unidos y sus aliados europeos habrán aprendido de sus trágicas aventuras belicistas tanto en Oriente Medio como en el norte de África en los años recientes.

La guerra de Estados Unidos y Gran Bretaña contra el régimen de Saddam Hussein en Irak fue caldo de cultivo para el nacimiento del ISIS, DAESH o Califato de Damasco como se quiera dominar a ese poder fanático que ha establecido leyes criminales con todos los abusos imaginables contra miles de seres humanos por motivos apocalípticos.

La invasión aérea occidental contra Libia en tiempos del último dictador del desierto degeneró, tras su muerte, en una guerra civil entre tribus libias que todavía no ha podido ser solucionada pese a los reiterados esfuerzos de la ONU en ese sentido. En Túnez la denominada primavera democrática abortó de forma criminal con terroristas fuera de control. En Egipto, de nuevo una dictadura militar domina a una población que no ha vivido en libertad casi nunca.

Las crisis en Nigeria y en el centro de África es preocupante historia de asesinatos, y atentados reiterados.

En Oriente Medio, Irak y Siria sufren un caos político, militar y económico desde hace años. Israel se siente asfixiado por los cuatro puntos cardinales de sus fronteras y por su incompresible odio mutuo con los palestinos de Gaza y Cisjordania.

Los problemas en Turquía tanto con los kurdos, como con Rusia y Siria parecen no tener fin.

Como conclusión inicial, los territorios de todos esos países son escenarios de crímenes, atentados, protestas, negociaciones y declaraciones cuyo desenlace no aparece todavía en el horizonte. “La Tercera Guerra Mundial” no sólo es en territorio europeo sino en escenarios diversos de los cinco continentes.

Gracias, epi

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