alcaldia_municipal_de_el_alto_soledad_chapeton_2320160218Viernes 19 Febrero 2016.

Pido disculpas por interrumpir hoy viernes mi relato sobre el Referéndum del próximo domingo.

La jornada del pasado miércoles 17, antes de ayer, en la ciudad de El Alto

(vecina de La Paz) fue trágica. Seis funcionarios municipales, tres mujeres y tres hombres, fallecieron asfixiados en sus puestos de trabajo cuando centenares de manifestantes, dirigidos por jefes del Movimiento al Socialismo (MAS) en el Gobierno incendiaron dependencias municipales para, según la alcaldesa, Soledad Chapetón, hacer desaparecer documentos probatorios de la corrupción municipal durante la gestión de su antecesor, Edgar Patana, con prisión preventiva en la cárcel de La Paz.

La Policía no acudió a proteger el edificio municipal y los pretextos de sus  mandos y de autoridades del gobierno para justificar esa ausencia muestran que nadie quiere ser responsable de nada pues el Estado aquí no existe, sólo el gobierno.

La indignación de muchísima gente tras la tragedia del pasado miércoles, contrasta con los esfuerzos de otros sectores que socapan la responsabilidad gubernamental en la tragedia y, más bien, la descargan en la gestión municipal alteña.

El deterioro de la situación social y política en el país es progresivo cuando restan tres días para un Referéndum y poder cambiar o no la Constitución sobre una nueva reelección del binomio presidencial.

La sociedad boliviana vive prisionera de la violencia en familias, lugares de trabajo, reuniones, carreteras, Medios de Comunicación, discursos políticos y otros escenarios públicos. Vivimos en la práctica una monarquía absoluta en la que el REY es el dinero. Por dinero se puede esconder y justificar cualquier barbaridad. Esa veneración por la plata hace que mentiras, egoísmos, vicios, asaltos, secuestros, contrabando, narcotráfico y otras inconductas crezcan sin que ni la policía ni la justicia intervengan con eficacia porque el dinero manda en todo lugar. Es el REY.

Gracias, epi