Francisco llamó a los jóvenes para que se alejen de las drogas. (La Nación)
Francisco llamó a los jóvenes para que se alejen de las drogas. (La Nación)

El papa Francisco llamó el martes a los jóvenes mexicanos a evitar la tentación del dinero y a no caer en manos del narcotráfico, al final de una jornada en el corazón de una zona que ha estado marcado por los carteles de las drogas y en el que también pidió a los sacerdotes no resignarse frente a la violencia y el crimen organizado.

“Entiendo que muchas veces se vuelve difícil sentirse la riqueza (del país) cuando nos vemos expuestos continuamente a la pérdida de amigos o de familiares en manos del narcotráfico, de las drogas, de organizaciones criminales que siembran el terror”, dijo en un estadio de la ciudad de Morelia frente a miles de jóvenes.

“Jesús, el que nos da esperanza, nunca nos invitaría a ser sicarios”, señaló frente a una audiencia que no paraba de gritar y ovacionar al primer papa latinoamericano durante la reunión que contó con bailarines y mariachis.

“Es mentira que la única forma de vivir, de poder ser joven es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte”, añadió.

Horas antes del acto con los jóvenes, el pontífice ofició una misa frente a sacerdotes, monjas y seminaristas, a quienes pidió no resignarse ante la violencia y el narcotráfico.

A los religiosos, el pontífice preguntó: “¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad?”.

El mismo papa respondió que esa tentación puede resumirse como “resignación”, la cual “nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino”. Pidió hacerle frente y seguir el ejemplo de otros, como Vasco de Quiroga, un obispo español que en el siglo XVI enfrentó las injusticias que vivían los indígenas.

El encuentro con los religiosos fue un guiño a la Iglesia después del sonoro regaño que lanzó el sábado a la alta jerarquía católica mexicana, cuando pidió a los obispos estar más cerca de su pueblo.

Calificó la resignación como “una de las armas preferidas del demonio” y dijo que caer en ella “nos frena para arriesgar y transformar”.

El vocero del Vaticano, el padre Federico Lombardi, estimó en 20 mil el número de curas, monjas y seminaristas que asistieron al estadio con el papa, además de que alrededor de 300 mil personas salieron a las calles para recibirlo en Morelia, capital del estado occidental de Michoacán que se ha visto marcado por la violencia y la penetración del narcotráfico.

Tomado de Emol

Comments are closed.