cms-image-000002568Sábado 16 Enero 2016.

El texto del Defensor del Pueblo para la gestión 2015 en Bolivia señala también lo siguiente:

“La violencia creciente y transversal que afecta principalmente la vida y la integridad de la niñez y la adolescencia, y que se expresan en las cifras de infanticidios, violencia sexual y trata y tráfico, ha constituido uno de los ámbitos más graves de vulneración de los derechos humanos, y desde las instituciones del Estado no hay señales claras para enfrentarla”. DF pg 13

Sobre este mismo tema añade: “se han realizado Verificaciones Defensoriales a nivel nacional en 278 Unidades Educativas en la etapa de inscripciones para el cumplimiento de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, logrando desarrollar  65 acciones defensoriales frente a cobros irregulares, discriminación en razón de discapacidad y de género. Todas las Acciones Defensoriales tuvieron una respuesta positiva, ya que se logró la admisión de las niñas y niños en los centros educativos”. DF pg. 118

El escenario de la niñez y la adolescencia exige una permanente atención por parte de políticas públicas eficientes. Para lograrlo se requieren Recursos Humanos técnicamente preparados y humanamente comprometidos con las metas propuestas. El Ministerio de Educación de Bolivia multiplica esfuerzos para conseguir esas Metas, pero no siempre encuentra los procedimientos más adecuados para alcanzarlas.

La Defensoría del Pueblo insiste en su misión de manera encomiable, aunque con frecuencia su trabajo recibe calificaciones político ideológicas para devaluar  sus objetivos legítimos. Conviene enfatizar que la misión de Los Derechos Humanos supera las angostas fronteras políticas y avanza hacia una visión enriquecedora de la solidaridad humana.

Gracias, epi