Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Miércoles 6 Enero 2016.

Una de las tentaciones más peligrosas y dañinas del tiempo presente para el Gobierno es aumentar los impuestos. ¿Por qué es tentación dañina? Porque la economía nacional se ha construido, lamentablemente, sobre precios sin tomar en cuenta de manera conveniente los costos de esos precios. En la práctica cotidiana el contrabando de productos extranjeros se ha convertido en un impuesto invisible para muchas industrias. Son más baratos, y a veces de mejor calidad, sobre todo alimentos. Un castigo para la producción nacional que ha sido y sigue siendo olvidada por el gobierno.

El Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) prosigue su campaña sistemática para aumentar el universo de contribuyentes y así democratizar las contribuciones fiscales de empresas, instituciones y personas físicas. El objetivo es plausible, pero a veces los métodos no han resultado eficaces ni convenientes. El haber querido incluir a muchos comerciantes informales en el universo impositivo ha generado sentencias del Tribunal Constitucional en contra del SIN, provocando, además, protestas gremiales generalizadas.

Uno de los logros del Gobierno ha sido mantener las cuotas impositivas sin cambios en la última década, aunque el SIN utiliza una moneda inexistente: la Unidad de Fomento a la Vivienda (UFV) para tasar las multas por impagos, omisiones o errores. Ese uso es protestado por muchos contribuyentes porque señalan que el uso de la UFV sólo para pagos impositivos no es adecuado. En la práctica, encarece las multas del SIN. Aquí los impuestos se pagan en Moneda Nacional (MN), pero las multas del SIN en UFV para mantener su valor. Esos cargos fiscales deberían ser en MN con mantenimiento de valor.

Gracias, epi

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