Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Martes 29 Diciembre 2015.

En Bolivia se nos presenta un difícil año 2016, sobre todo en el área económica. Los ingresos nacionales por exportaciones durante el segundo semestre del 2015 fueron menores a lo inicialmente previsto. La caída de los precios internacionales de los minerales y del petróleo influyó en esa reducción de ingresos por exportaciones durante la presente gestión.

Según informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con sede en Santa Cruz de la Sierra, en el 2015 tuvimos un déficit comercial (diferencia entre cobros por exportaciones y pagos por importaciones) de Usd. 700 millones. Esta situación es nueva por primera vez en 12 años.

Las causas fueron tres:

1ª.- La caída del precio internacional del petróleo.

2ª.- La caída de los precios internacionales de nuestros Productos No    Tradicionales.

3ª.- Fenómenos Climáticos (El Niño Navideño, por ejemplo).

El gobierno confía en que la reducción de los precios internacionales de nuestras materias primas de exportación (gas y minerales) pueda ser superada en los próximos meses.

De momento, la economía boliviana se encuentra protegida porque los flujos de dinero en las arcas públicas siguen positivos por los no desembolsos realizados durante las últimas gestiones. Esa falta de ejecución financiera resulta ahora una suerte de alivio, pero  tiene plazo final. No es por tiempo indefinido.

Uno de los objetivos nacionales prioritarios es mejorar la productividad de nuestra economía, sobre todo en el área de los servicios. Esa tarea debiera ser movilizadora para todos en la próxima gestión. Fuera importante exigirnos mejor uso de calidad, precios y plazos en nuestra producción general, sobre todo en los servicios. El futuro sólo depende de nosotros mismos.

Gracias, epi

 

Comments are closed.