Festejo de Leonel Morales y Marcos Ovejero de Sport Boyas. (APG)
Festejo de Leonel Morales y Marcos Ovejero de Sport Boyas. (APG)

Sport Boys pasó de ser un equipo sencillo, peleando por salvar la categoría, a vivir la felicidad de ser el mejor y subir a la vitrina de campeones con la obtención del título la tarde de este domingo en la localidad cruceña de Warnes con un triunfo por un marcador cómodo de 3-0 sobre Ciclón en la última fecha del torneo Apertura.

Las puertas al salón del éxito del fútbol boliviano se abrieron para el Toro con los goles de Wílder Medina, a los 49´, Aldo Paniagua, a los 64´ y Marcos Ovejero, a los 90´, suficientes para proclamarse campeón y sin mirar de reojo lo que hacía Bolívar, el otro aspirante al título.

Hace dos años atrás, cuando Sport Boys subió a la categoría profesional era inimaginable que sus colores estén en la cima de la Liga, pero el trabajo responsable desde la dirigencia, encabezada por Carlos Romero (Ministro de Gobierno), le dio una imagen diferente y con el conocimiento de Carlos Lebb y Sergio Apaza se hizo realidad este sueño.

El Toro podía ganar este torneo una fecha antes, pero su falta de experiencia en estos momentos le impidió sellar el boleto y recién este domingo alcanzó el trofeo festejando con su afición en la población warneña.

El primer tiempo fue un suplicio para los jugadores azules, tenía a Ciclón contra la pared, sin salida, sin espacio para dar la sorpresa, sólo restaba dar el golpe de gracia para empezar a despegar hacia su objetivo y había mucha tensión entre los espectadores porque el balón se estrelló en dos ocasiones en el palo del pórtico y en otro par de intentos el arquero Pedro Galindo hizo dos excelentes intervenciones.

Medina, delantero colombiano de 34 años, jugó pocos partidos, sus servicios fueron utilizados en los minutos o en los encuentros finales del certamen y fue una gran ayuda porque marcó goles decisivos como la apertura de la cuenta este domingo con un golpe de cabeza dentro del área ante un centro corto de Helmuth Gutiérrez (49´).

La defensa del cuadro tarijeño estaba vulnerable en el fútbol aéreo, por esta vía llegó el segundo gol por intermedio de Paniagua frente a un servicio desde el tiro de esquina y una mala salida de Galindo en su intento por descolgar.

La visita quiso recortar la diferencia, pero no tenía los argumentos suficientes dentro del terreno de juego para ese propósito y desde el minuto 55 sufrió la expulsión de Edgar Escalante dejando en inferioridad numérica a sus compañeros haciendo más difícil la tarea de descontar.

La tercera conquista llegó sobre la hora (90´) frente a un plantel desgastado y frágil en la zona defensiva. Un desborde de Juan Carlos Zampiery dejó mal ubicada a la última línea de Ciclón y envió un centro que empujó Ovejero de frente al pórtico.