Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

 Viernes 18 Diciembre 2015.

Los pueblos originarios en toda América y en Bolivia también han protagonizado luchas indígenas para exigir  a sus gobiernos el reconocimiento de sus derechos más que centenarios.

Para ubicar el tema actual del “Fondo Indígena” conviene señalar dos puntos de partida. El primero es la Ley de Hidrocarburos del 17 de Mayo del 2005 nº 3058 firmada por el entonces Presidente del Congreso Hormando Vaca Díez que en su artículo 53 se refiere a la creación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), hoy en el punto de mira gubernamental por la reducción de los ingresos estatales provenientes de las exportaciones gasíferas.

El segundo punto a ser analizado es el Decreto Supremo nº 28571 firmado por el entonces Presidente Constitucional Eduardo Rodríguez Veltzé el 22 de Diciembre del 2005, cuatro días después de las elecciones generales del 18 de Diciembre que le dieron la victoria presidencial  a Evo Morales.

Dos herramientas legales de sendos gobiernos anteriores a Evo que han permitido, por un lado, multiplicar los ingresos públicos en el país y, por el otro, instaurar el “Fondo Indígena” que tantas bondades debería haber construido en beneficio de los pueblos indígenas y campesinos.

Pero mucho antes de ambos documentos se organizó la 1ª Marcha Indígena desde el Oriente hasta la ciudad de La Paz. Se concretó en 1989 y el entonces Presidente Jaime Paz Zamora recibió a los marchistas, sobre todo Chimanes y Yuracarés, en la localidad  de Yolosa, a los pies de Coroico, capital de la Provincia Nor Yungas. Paz Zamora tiene la distinción de haber sido el único Jefe de Estado que fue a recibir con los brazos abiertos a los indígenas del oriente boliviano antes de su llegada a La Paz en una larga caminata. En aquella 1ª Marcha caminó el entonces dirigente cocalero Evo Morales.

Gracias, epi