Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Martes 15 Diciembre 2015.

Ayer lunes escribí “Poder y Dinero”. Hoy me toca: “Poder y Corrupción”.

Si el Poder y el Dinero caminan de la mano, el Poder y la Corrupción andan del brazo. El dinero genera corrupción porque el ser humano, salvo muy contadas excepciones, tiene hambre insaciable de plata y cuanto más posee quiere mucho más.

El multimillonario panameño Ricardo Martinelli ocupó la Presidencia de su país hace pocos años. En la actualidad, la justicia lo persigue por graves indicios de haberle robado a su gente durante su mandato como Jefe del Estado.

La corrupción es poderosa en varios países latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Venezuela, Perú, Brasil, Argentina, Chile, y en Bolivia también, en los manejos del “Fondo Indígena”, según informe de la Contraloría General del Estado Plurinacional.            

El tema del Fondo en Bolivia es sensible por dos variables centrales: la primera por la enorme cantidad de dinero, unos Usd. 610 millones según cifras aproximadas todavía, y la segunda por los estafados destinatarios de esos dineros: indígenas y campesinos pobres, cuyos estafadores fueron algunos de sus propios dirigentes, según conclusiones todavía provisionales de la Justicia Plurinacional aquí.

Escribiré a partir de mañana miércoles sobre esa situación que ocupa la atención de la Opinión Pública en Bolivia. Utilizaré tres fuentes distintas, pero relacionadas:

1ª.  El libro “Fondo Indígena, la Gran Estafa” del compilador Manuel Morales Álvarez, en su Primera Edición, de 2.000 ejemplares, Bolivia, mayo 2015.

2ª.  Rafael Quispe, diputado de Unidad Nacional (UN).

3ª.  Eduardo León, abogado.

La primera fuente será citada: GE con la página. Las otras dos por sus nombres.

Gracias, epi

 

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