Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Domingo 13 Diciembre 2015.

La espectacular victoria opositora en las elecciones parlamentarias del pasado domingo en Venezuela empujó a todos sus habitantes a tiempos más difíciles todavía de los que vivieron en los últimos tiempos.

El derrumbe electoral del chavismo y la puesta en evidencia de sus graves actos de corrupción económica, de abuso de poder, de prepotencia, de mentiras, de insultos a sus contrincantes, de violaciones a la Libertad de Expresión y la mediocridad de su gestión  gubernamental han ido empujando al país, tras los comicios del domingo recién pasado a un desfiladero muy angosto, peligroso y de salida difícil.

Con este panorama el papel de los militares: Ejército, Fuerza Aérea y Marina será estratégico y trascendente. Si no hubiera sido por la presencia militar, el escrutinio electoral hubiera terminado en tragedias callejeras. Los uniformados hicieron posible unos días post electorales de calma, aunque tensa, y de control sobre el comportamiento ciudadano.

Los problemas económicos, sociales, políticos, jurídicos, de libertades y de otros tipos diferentes no se podrán solucionar de la noche a la mañana. Los dos hombres fuertes del chavismo, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, al parecer, no se han enterado de los resultados electorales todavía. La actual Asamblea Venezolana tiene 100 diputados del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSV) fundado por Hugo Chávez. La opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) tendrá 112, a partir del próximo 5 de Enero, cuando se inicie el nuevo período. Esta situación será el resultado de la votación del “bravo pueblo” venezolano que venció a los paramilitares chavistas, a la violencia de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y a la conducta gubernamental y votó con valor, pese a las dificultades que los oficialistas les pusieron en el camino. El futuro será desafiante para todos.

 

Gracias, epi