Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Sábado 5 Diciembre 2015.

El escándalo de corrupción en el Fondo Indígena no tiene calificativos adecuados. Es muchísimo peor. Ese Fondo fue creado durante la breve Presidencia de la República del abogado Eduardo Rodríguez Veltzé  en el 2005. Sus ingresos nacieron del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), el principal pulmón financiero de Bolivia en la última década. Ese IDH seguramente sufrirá en poco tiempo mermas por la confirmada reducción de los ingresos estatales por exportación de gas a Brasil y a la Argentina y con tendencia a empeorar en el futuro inmediato.

Dirigentes indígenas, campesinos, y de otros sectores, aprovecharon la supuesta impunidad con la que pensaban gozar para robarse millones y depositarlos, sin reparo alguno, en sus cuentas personales. Esos delincuentes, con el pretexto de que “ahora nos toca a nosotros” quisieron hacer crecer su patrimonio personal a costa de los más pobres de nuestra sociedad, precisamente de aquellos a los que deberían estar destinados los dineros del Fondo Indígena.

El diputado opositor y ex dirigente campesino, Rafael Quispe, fue el primero en apretar el gatillo de la denuncia el 26 de Octubre del 2011, durante una Marcha Indígena a La Paz. Tiempo después contó con el apoyo profesional del abogado Eduardo León. Las primeras denuncias de ambos destacados patriotas fueron minimizadas por sectores oficialistas.  La justicia boliviana no se caracteriza por su idoneidad y el actual gobierno tampoco parece dispuesto a reaccionar con diligencia ante graves denuncias de corrupción de sus propios dirigentes. Pero, el escándalo en el Fondo Indígena fue creciendo hasta dimensiones  escandalosas. Las autoridades tomaron, ¡por fin!, cartas en el asunto. Mañana domingo con LUPA analizaré sus consecuencias.

Gracias epi

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