Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Lunes 30 de Noviembre de 2015.

 

Los dirigentes independentistas catalanes, capitaneados por Artur Mas, decidieron, con buen sentido, manejar de retro en su objetivo de separarse de España.

El Parlamento Catalán publicó el pasado viernes, 27 de Noviembre, sin mencionar la palabra independencia, que “la resolución del pasado 9 de Noviembre expresa solo una voluntad, aspiración o deseo y, por ende, carece de efectos jurídicos”. La explica como un proyecto político no coincidente con la Constitución.

Esa posición parlamentaria abre la puerta para la campaña electoral española del próximo 20 de Diciembre. Sus resultados impulsarán, seguramente, nuevos esfuerzos negociadores de unos y otros para mejorar la situación económica de las autonomías, no sólo la catalana, y sus relaciones con el gobierno español.

La nueva posición de Cataluña ha tranquilizado a Mariano Rajoy que abrió nuevamente la llave para traspasar millones de euros a las autoridades catalanas.

Esta situación sorpresiva coincidió también con la publicación de una encuesta encargada por el Gobierno Vasco sobre el respaldo de la población de Euskadi a su independencia. Ese apoyo ha rebajado 4 puntos desde hace seis meses y se ubica en el 21 % del total de los ciudadanos encuestados.

Los vascos, como los catalanes, exigen más autonomía, sobre todo en el tema económico, y lo razonable fuera que la consiguieran.

En una jornada de coincidencias noticiosas, datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que en este año 2015 Madrid produjo 37.400 nuevos empleos, mientras Cataluña 10.000 y que en el bienio 2014- 2015, unas 700 empresas se trasladaron de Cataluña a Madrid.

Le gente no siempre sigue a los políticos. Está preocupada por sus propios intereses. Es comprensible.

Gracias, epi