Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

Viernes 6 Noviembre 2015.

Según la revista económica LIBRE EMPRESA en su edición del pasado Octubre, “las utilidades de las 250 empresas más grandes de Bolivia (sin considerar YPFB) cayeron 3.2 % en la gestión fiscal 2014 respecto a la gestión 2013. Por su parte, las ventas aumentaron 4.7 % en el mismo período”.

Esos datos muestran, por un lado, reducción de la actividad económica por parte de las ventas y por otro, crisis preocupante en relación a las utilidades de las 250 empresas más grandes de Bolivia. Las causas son tanto externas como internas. En relación a las primeras se toma en cuenta la recesión económica internacional, sobre todo, en China. Aquello muestra la gran dependencia de nuestra economía en relación a las exportaciones y por ende al ingreso de divisas. La demanda interna se redujo.

El bajo precio del dólar en Bolivia en relación a la cotización de esa divisa en los países vecinos estimula tanto el comercio legal como el contrabando. Esos productos limítrofes son más baratos que los nacionales por mayor competitividad de sus industrias y por facilidades cambiarias. En Bolivia los costos laborales de las empresas se han encarecido, tanto por los incrementos salariales anuales como por los dobles aguinaldos pues esta gestión 2015 es la tercera consecutiva en la que el gobierno ha dispuesto ese pago extraordinario.

No es buena noticia que nuestras empresas bolivianas vendan más y ganen menos. Es desestimulante para cualquier inversionista nacional o extranjero pues significa trabajar más, gastar más, para recibir menos a cambio, además de la situación real de nuestra justicia que da escasas garantías. Las inversiones no tienen especial atractivo aquí en este tiempo.

Gracias, epi

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